Corrupción y despilfarro

Saúl Ancona Salazar, corrupción e ineficiencia

*Inicia el 2017  con ocupación hotelera a la baja

*Hoteleros de  Progreso y Valladolid externan preocupación ante números rojos

*Su desprecio por la gente humilde de los municipios y sus alcaldes lo patentiza a cielo abierto

Ocupación hotelera en franca caída, al inicio del 2017, falta de resultados y transparencia en el manejo de los recursos públicos en la Secretaría de Fomento Turístico, son las aristas que encienden la alerta entre los prestadores de servicios turísticos en Yucatán.

Han pasado cuatro años que Saúl Ancona Salazar asumió la titularidad de la SEFOTUR y hasta el momento, los resultados no han sido los esperados, salvo esporádicas convenciones y uno que otro evento masivo que no logra llenar.

No obstante que el 2016 cerró con una ocupación hotelera al 100 por ciento, a mediados del año pasado en los meses de julio y agosto, durante las vacaciones de verano, se logró una ocupación del 71.5 y 60.9 por ciento, respectivamente.

Ahora en el epílogo del primer mes del 2017 la ocupación hotelera se encuentra al menos del 50 por ciento, salvo leve repunte gracias a los eventos del Mérida Fest.

En los municipios de Valladolid y Progreso la ocupación hotelera va en franca caída y los hoteleros se las están viendo negras para subsistir ante la embestida de incrementos en los precios de bienes y servicios.

Los empresarios del ramo tronaron contra Saúl  Ancona Salazar quien poco o nada hace para incrementar la promoción turística del estado.

La sombra de la corrupción, los desvíos de recursos, la falta de promoción del estado en los mercados extranjeros es más que evidente en la gestión de Ancona Salazar que por cierto se da un tren de vida envidiable con los “viajes de trabajo” que realiza al extranjero y los cuales solo sabe presumir en su cuenta de Facebook, uno de ellos fue el que realizó a Nueva Zelanda.

Otro de los viajes suntuosos de Saúl, fue a Jerusalén el cual presume en su cuenta de Facebook, lo mismo que a Alemania, en específico a Auschwitz y recientemente a Río de Janeiro a los Juegos Olímpicos presumiendo haber pagado un palco de 275 libras esterlinas, unos siete mil pesos aproximadamente.

Así se las gasta Saulito, así despilfarra los recursos públicos el “pequeño sultán” a la yucateca.

Sin embargo, los pocos y pobres resultados de su gestión hablan por si solos; nótese la baja ocupación hotelera en la entidad, la poca o nula transparencia en cuanto al manejo de los recursos  destinados a la promoción turística, la negativa de rendir cuentas claras son el “talón de Aquiles” de Saúl Ancona Salazar .

Cuando los alcaldes de diversos municipios que cuentan con atractivos ecoturísticos acuden a su oficina a solicitar apoyos y promoción turística, el funcionario los tilda de “indios, analfabetas e ignorantes” los califica de gente apestosa que no saben vestir, y es que el “pequeño sultán” solo sabe utilizar ropa de diseñador, Lacoste, Hilfiger, Ralph Lauren.

Y ni que decir de  la gente humilde de los municipios organizada en cooperativas a los cuales se niega a recibir por que visten mal y tienen mal olor, así se las continúa gastando el “pequeño sultán”.

Solo basta recordar que a mediados del mes de abril del 2014 la Cámara Mexicana de Hoteles de Yucatán denunció malos manejos por parte de la Secretaría de Fomento Turístico en los recursos destinados a la promoción turística de Yucatán, provenientes del impuesto sobre hospedaje que aportan los hoteleros yucatecos, que ascienden a 21 millones de pesos y que ha llevado al sector turístico a una crisis por las deficientes acciones que se han realizado por la dependencia estatal del ramo.

En su momento  Ricardo Dájer Nahum, informó que en el 2013  se pagaron más de 21 millones de pesos a una empresa de la Ciudad de México para realizar las campañas de promoción turística de Yucatán en el territorio nacional, sin que se hayan obtenido resultados favorables para el sector.

En esa ocasión  Ricardo Dájer  cusó al secretario de Fomento Turístico,Saúl Ancona Salazar, de otorgar esos recursos, perteneciente al Fideicomiso de Promoción Turística Estatal, a una empresa publicitaria denominada MPG a través de una licitación pública “a modo”, que evitó la participación de otros proveedores y  los resultados de esa campaña publicitaria y de promoción turística generaron resultados negativos para Yucatánal registrar una ocupación promedio de 47 por ciento.

Continuará.




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